.:: Blog de Matías Alonso ::.

Bitácora personal con inquietudes ciudadanas

Home » ¡Aquí estamos!

¡Aquí estamos!

El modelo autonómico quiso acercar la administración pública a los ciudadanos al tiempo que pretendió atemperar los anhelos de singularidad de Cataluña y del País Vasco

Han pasado 35 años desde las primeras elecciones generales que dieron lugar a la restauración de la democracia y abrieron el período constituyente que culminó con la vigente Constitución Española de 1978. Tras estos años el desarrollo socioeconómico de España es visible, medible e incontestable.

Nuestra transición a la democracia se consideró modélica y fue alabada en Europa y América. El modelo autonómico quiso acercar la administración pública a los ciudadanos al tiempo que pretendió atemperar los anhelos de singularidad de Cataluña y del País Vasco. Ambas comunidades han alcanzado en estos años unos niveles de autogobierno y de gestión que para sí quisieran los länder alemanes o la propia Escocia.

Los sucesivos Gobiernos de España, especialmente desde la llegada al poder del PSOE en 1982, han tratado de fidelizar a los nacionalistas catalanes y vascos, manteniéndoles en la categoría de socios preferentes. Hemos visto así como dos gobiernos autonómicos concretos, el catalán y el vasco, han trascendido su función de gestión en el territorio y sobre los residentes de sus respectivas autonomías y han mediatizado de forma sistemática al Gobierno de España, a pesar de su posición minoritaria en el Congreso de los Diputados.

Nada se puede objetar al respecto: los sucesivos Gobiernos de España lo han permitido y potenciado. Y lo han hecho, al menos eso dicen, para conseguir atemperar los sentimientos nacionalistas, finalmente convertidos en separatistas, de las cúpulas de Convergència i Unió (CiU) en Cataluña y del Partido Nacionalista Vasco (PNV) en el País Vasco.

La realidad es que en pleno siglo XXI nos estamos enfrentando, a nivel colectivo, con un desafío abierto contra la unidad de España propugnada por la vigente Constitución. En Cataluña este desafío llega tras dos legislaturas en las que la primacía del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) no ha servido más que para constatar su abdicación de los principios socialistas y su reconversión al nacionalismo, y de media legislatura en la que la promesa del Partit Popular Català (PPC) de mantener a raya el desafío separatista de Artur Mas ha quedado en ridículo tras el abrazo de CiU a la hoja de ruta dela Assemblea Nacional Catalana (ANC). Del papel de comparsa de la marca blanca de Izquierda Unida en Cataluña (ICV-EUiA), mejor no hablar.

Sea como fuere, en pocas semanas tendremos que posicionarnos. El 25-N no se decide quién gobernará Cataluña, si damos crédito a las encuestas. El próximo Gobierno de la Generalitad seguirá en manos de CiU y de su nuevo patriarca. En los próximos comicios se juega, en buena medida, el futuro de Cataluña dentro de España, nuestro futuro y el de las próximas generaciones. Hasta aquí hemos llegado, porque hasta aquí nos han traído.

Yo me planto. Ciutadans (C’s) decimos: ¡Aquí estamos!

Matías Alonso

(Publicado en La Voz Libre el 12 de octubre de 2012)

Name of author

Name: Matías

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>