Precampaña
Cada vez que se acercan elecciones, en cualquiera de los diversos ámbitos políticos, se abre la precampaña. Nadie la reconoce explícitamente, pero los electores la percibimos con claridad, y se desarrolla a lo largo de un período más o menos largo, en función, sobre todo, de lo reñida que pueda estar la contienda. Para las próximas elecciones generales, a celebrar casi con total seguridad el próximo 9 de marzo de 2008, hace semanas que se ha dado el pistoletazo de salida de la precampaña. Y el máximo impulsor está siendo el Gobierno de Zapatero, tal vez porque percibe que la actual situación de empate técnico puede trastocarse en derrota, a poco que se tuerza cualquiera de las variables fundamentales que pueden incidir en la voluntad de los ciudadanos.
Es cierto que muchas informaciones periodísticas hacen plausible la derrota del PSOE en la próxima cita electoral. Pero el Gobierno es consciente de que todavía tiene una baza que jugar: la propaganda. Y a fe que lo está haciendo a fondo, aunque tal vez no bien. Hoy informa La Razón que el Gobierno de Zapatero, en su transmutación en Gobierno de España, entre otras cuestiones, gastará en publicidad (propia) durante los cuatro años de legislatura unos 1.000 millones de euros, el doble que en financiar la Ley de Dependencia, veinte veces más que en combatir la violencia de género y veinticinco veces más que en guarderías. Todo ello sin desarrollar la Ley de Publicidad Institucional, aprobada en diciembre de 2005, y que, según planteaba el actual Ejecutivo cuando fue presentado el proyecto de ley en el Consejo de Ministros del 1 de abril de 2005, vendría a garantizar la transparencia total en esa materia.
De momento, no interesa. Siguen primando las necesidades de precampaña ¡Cosas de políticos!
Matías Alonso