El salvoconducto de ZP
¡Qué tranquilidad! ¡Qué dominio de la situación! ¡Qué desparpajo! ¡Qué entereza! ¡Qué valentía! ¡Qué magnanimidad! ¡Qué dechado de bondad! ¡Qué talante! ¡Qué altura de miras! ¡Qué superioridad moral!. En suma, ¡qué sobrao!. Yo también estoy tranquilo. Veo con agrado que mi presidente del gobierno (yo no le voté, pero también es mi presidente, o al Continue Reading