Nacionalismo pirata
Nada que ver con Barbanegra o cualquier otro corsario. Hoy publica El Mundo que la selección «pirata» de fútbol sala de Cataluña se medirá a Estados Unidos. Se trata de una selección «nacional» que no está vinculada a ninguna de las asociaciones que rigen de forma oficial este deporte, tanto a nivel nacional como mundial. Su vínculo nacionalista se aferra a la correspondiente subvención que recibe del Govern de Catalunya (el de la Entesa tripartita). En concreto 116.000 euros anuales y de vellón (por la cara). Como no podía ser menos, la selección a la que se enfrentará también es pirata: no es la selección oficial de los EEUU.
Estos mismos nacionalistas piratas y el progresismo recalcitrante que les da coba, acusan a Rajoy de usurpar, por defender, los símbolos de la nación (la española), con motivo de su «mensaje institucional» instando a los españoles a celebrar «con orgullo» y con «la cabeza bien alta» la Fiesta Nacional (de España). Se podrá discutir la idoneidad del mensaje, tanto en formato como en contenido. Como se puede discutir la tibieza del presidente del Gobierno (de España) en la defensa de los símbolos nacionales (que no nacionalistas) ante los ataques que vienen sufriendo en los últimos tiempos. Por cierto, Moncloa no ha tenido la misma tibieza, este año, en el control de invitados a las tribunas de la Castellana para asistir al desfile militar de celebración de la Fiesta Nacional: quieren asegurarse, por la vía del control exhaustivo, de que no se reproduzcan los abucheos del pasado año a ZP, como un paso más en su metamorfosis hacia Rodríguez Zapatero.
Es lo que pasa cuando no se les da (a los símbolos) la importancia que tienen. Los piratas de turno lo aprovechan para cometer (impunemente) sus fechorías.
Matías Alonso