El dadivoso ¿futuro president?
Artur(o)* Mas, candidato a la presidencia de la Generalidadpor la coalición nacionalista CiU, está que lo regala. Ha encontrado la solución definitiva al problema de la inmigración y, como de costumbre, es un dechado de imaginación (retorcida, pero imaginación al fin).
El ex-conseller en cap opta por una solución de gestor de altos vuelos: creará una conselleria (otra más) específica para inmigración. El aumento de la burocracia no es un problema para el que fuera primer ministro in pectore del gobierno pujolista. «La casa és forta» y los presupuestos dan de sí cuando interesa, y para lo que interesa. Además, ha negociado con ZP los Presupuestos Generales del Estado para 2007 y, aunque Montilla diga que a cambio de nada, seguro que habrá conseguido algo más de dinero para «fer pais», en la línea de su maestro y mentor Jordi Pujol.
Pero en lo que Mas muestra una imaginación digna de elogio es en lo que ha venido en llamar el «contracte de drets i deures dels immigrants». Esta si que es una solución final al uso nacionalista. El contrato será «voluntario», pero quien no lo firme será discriminado, sin más. Será esto lo que Mas entiende por «discriminación positiva»: si eres bueno y te avienes a normalizarte, conforme a las normas que yo te imponga (no las que vienen marcadas por las leyes y las elementales normas de convivencia), recibirás puntos que podrás canjear por ventajas y prebendas. Ya se sabe, el nacionalismo siempre pendiente de tener contenta a la clientela.
Lo que no me consta es que lo haya firmado ante notario, así que a lo mejoresta propuesta pasa a engrosar el cúmulo depalabras que se llevará el viento…
Matías Alonso
* La o la ha llevado colgando hasta no hace demasiado tiempo.
¡Vaya con las ocurrencias del Sr. Mas!. Ahora va a resultar que va a poner un «carnet de buen emigrante por puntos». Cualquiera con dos dedos de frente se da cuenta de que es un primer paso para crear ciudadanos de primera y de segunda, dependiendo, claro está, del grado de sumisión al nacionalismo i de renuncia a la cultura propia.
Pero ya conoceis el refran, «Cuando veas las barbas de tu vecino pelar,…». Y es que…¿quien no nos asegura que después de los emigrantes vengamos los naturales del país?. De hecho, no hace falta nisiquiera crear un carnet. Ya hay quien se atreve a calificarte de «buen catalán» o de «anticatalán» atribuyendose el poder de decidir del lado que estas.
Afortunadamente, la mayoría de la sociedad catalana no está por la labor de crear «carnets por puntos» de ningún tipo y tengo la esperanza que algun día el Sr. Mas se desdiga de sus palabras.
En cualquier caso yo le digo: «Sr. Mas, mi carnet está a cero puntos, pues no me someto a el».