Hasta siempre, Xavier
Esta madrugada nos ha dejado Xavier Tribó Boixareu. Ha sido un rápido desenlace tras una larguísima enfermedad con la que ha estado luchando más de una década. Se ha ido con la misma serenidad con la que ha sabido vivir. Hasta pocos días antes del temido desenlace ha seguido trabajando. Hasta su último suspiro ha dado testimonio del amor que sentía por su familia.
Con Xavier se va un amigo capaz de dártelo todo sin que le pidas nada. La ausencia de Xavier será difícil de asumir. Su persona es, sin más, irreemplazable. Pero a todos los que le hemos conocido, a todos los que hemos podido tener el privilegio de que nos ofreciera su amistad, no se nos borrará su recuerdo. Siempre recordaremos su sonrisa franca, su bonhomía, su caridad, su grandeza moral, su capacidad de trabajo, su compromiso, su lealtad a toda prueba…
Un amigo común, Albert Rivera, escribía esta madrugada, tras visitarle anoche en el Hospital de Mataró, que «si los ángeles existen deben ser como Xavier». Xavier no era un ángel. Ha sido un hombre, en el más amplio sentido de la palabra. Pero estoy de acuerdo con Albert: si hay un hombre al que se puede confundir con un ángel, ese es Xavier Tribó.
¡Hasta siempre, Xavier!
Matías Alonso
Nos ha dejado un señor. El mundo es un poco peor.
Muchas gracias por este franco y bonito recordatorio. De parte de toda la familia os lo agradezco de corazón.