Un portazo a cámara lenta
Hay que engrasar los goznes de la Moncloa. Algo más de dos horas ha tardado ZP, en pleno tránsito a Zapatero, en darle con la puerta en las narices al lehendakari del pueblo vasco, ese de los 7.000 años de antigüedad (y de persistencia en la lucha por su autodeterminación, supongo). El portazo del ya casi Zapatero toma forma en otra de sus frases épicas: «No se puede hacer, no se va a hacer, no se hará».
Falta por precisar, hasta cuando… ¡Al tiempo! De momento, y son palabras de Ibarretxe, «todas las negociaciones comienzan por un encuentro titubeante…»
Matías Alonso