Pánico primario
Esta tarde, en el Hotel Podium de Barcelona, el diputado en el Parlamento de Cataluña elegido el 1 de noviembre de 2006 en la lista de Ciudadanos – Partido de la Ciudadanía (C’s), José Domingo, ha anunciado su deserción del Partido.
El anuncio lo ha hecho tras el parapeto de la convocatoria que ha enviado al mayor número de afiliados de C’s al que ha sido capaz de llegar y que, tras recordar que había abierto un período de reflexión sobre su situación en Ciudadanos a raíz de la ratificación del acuerdo electoral para las Europeas 2009 por parte del Consejo General de C’s el pasado 22 de abril, anunciaba que consideraba conveniente exponer su posición en una conferencia que había titulado “De la Ley de Política Lingüística a la Ley de Educación de Cataluña”.
Al acto han asistido unas ochenta personas, muchas de ellas ex militantes de C’s y algunas y muy significativas actualmente en las filas del partido de Rosa Díez. La exposición de Domingo, realizada tras un pomposo “José Domingo, Diputado catalán no nacionalista” estampado en el atril, se ha centrado en una autoexaltación de su trayectoria política, convenientemente mitificada, y ha concluido con el anuncio de que no piensa renunciar al escaño. Se convertirá, así, en el “primer Diputado catalán tránsfuga sea o no nacionalista en el Parlamento de Cataluña”, rótulo que hubiera sido más fiel a la realidad.
No ha citado su continua negación al diálogo con la cúpula de su Partido, a la que ha estado combatiendo activamente durante dos años y medio. No ha mencionado su última negativa a reunirse con el Secretario General de su hasta hoy partido, la pasada semana, pese a la invitación formal que ha recibido. No ha hecho mención alguna al detalle que ha tenido con su Presidente, Albert Rivera, al anunciarle su decisión media hora antes de hacerla pública y con un escueto SMS.
Todos estos hechos, y muchos otros que bien saben los que le conocen desde hace años, demuestran a las claras la catadura moral y el verdadero valor de este tránsfuga que resultó elegido tras ser incluido en la primera lista electoral de Ciudadanos por un escueto resultado de 16 votos de otros tantos consejeros generales, del primer Consejo General de C’s, todavía incompleto tras el congreso fundacional, frente a los 15 que optaban por Teresa Giménez Barbat, desde hace casi dos años fuera de C’s y hoy en UPyD.
Domingo, por su condición de ex militar, debería saber que el principal delito en campaña es la deserción. Y en su caso, como en otros muchos cuando este hecho se produce, el motivo no es otro que el pánico.
Se trata de un pánico primario. Mejor dicho, de un pánico a las primarias, procedimiento por el que debería pasar de seguir en C’s para poder formar parte nuevamente del cartel electoral. Y Pepe Domingo lo tiene claro: en las primarias, tras su nefasta trayectoria política en el seno de C’s, nunca será de los primeros.
Adéu, Pepe.
Matías Alonso
Dios ciega a los que quiere perder. Amén
Y, adiós Pepe.
…Si las primarias son tan serias como las que se han seguido para la elección de candidatos de C’s para las europeas, entiendo el pánico…
Pues creo que está claro. Vende su alma al diablo a ver si lo meten en las listas de Rosa y a vivir del cuento.
Saludos.