Unos gramos de buena fe
Nuestro Gobierno nos reconforta casi a diario. Nunca agradeceremos al Cielo lo suficiente la gracia que nos otorga. Su clara superioridad moral nos amansa y nos hace la vida más fácil y llevadera. Su fórmula es inmejorable: unos gramos de “buena fe”.
La buena fe que derrocha cuando tilda veladamente al Foro de Ermua y otras yerbas (léase víctimas del terrorismo y furibundos difamadores del PP) como perturbadores que convocan manifestaciones sólo para “deslegitimar al Gobierno”, como ha hecho hoy nuestra vice.
También está cargada de buena fe la ofensiva lanzada contra la Asociación Unificada de Guardias Civiles, expedientando a 18 de sus dirigentes por la concentración que protagonizaron el pasado 20 de enero en la Plaza Mayor de Madrid, en defensa de sus derechos y reclamando el cumplimiento de compromisos adquiridos (por el Gobierno). ¿A qué me sonará esto? Veremos en que acaba. El incremento de los asociados a la AUGC ha sido notable en los últimos días. Puro principio de acción y reacción… y no siempre gana el miedo.
No menos buena fe es la que orienta la actuación del American Enterprise Institute, lobby estadounidense fundado por ExxonMobil, ofreciendo a científicos y economistas hasta 10.000 dólares para contrarrestar el informe sobre cambio climático que ha difundido la ONU hoy en París. Tanta buena fe como la referencia explícita a la relación con la petrolera del presidente Bush que hace el diario El País.
Lo que no deja lugar a dudas, en relación a la buena fe, es la firme posición del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC), que ha defendido a capa y espada, en boca de su portavoz Carles Martí, la igualdad del castellano (forma habitual de nombrar al español en Cataluña -los tics, ya se sabe-) nada menos que con el árabe o el urdú. ¿Lo cualo?, que diría el castizo despistao. La posición del PSC está plenamente justificada, puesto que se trataba de contrarrestar la ofensiva desatada por el portavoz del PP, Alberto Fernández Díaz, al denunciar la política lingüística monolingüe (en catalán) del Consistorio barcelonés, y no es admisible tener en consideración una proposición tan aventurada y tan fuera de lugar. El portavoz popular ha denunciado la actuación municipal, que es “monolingüe, en catalán, para informar y ofrecer servicios a los ciudadanos, pero que no duda en volverse bilingüe para cobrar impuestos”.
Pronto, al menos en esta posición de defensa del bilingüismo real, combatido por el que se podría denominar PUC (Partit Unificat de Catalunya), formado por PSC, CiU, ERC e ICV-EV, podrá contar con el apoyo de Ciutadans - Partido de la Ciudadanía, que con seguridad obtendrá también una importante representación en el Ayuntamiento de Barcelona en los próximos comicios municipales.
Por cierto, y en relación al segundo párrafo de este post, Ciutadans estará mañana en Madrid, en la manifestación convocada por el Foro de Ermua, por lo que el PP no será el único partido político con representación parlamentaria (todavía sólo en Cataluña) que secunde la convocatoria, en contra de lo difundido por la mayoría de los medios de comunicación.
Yo mismo doy mi apoyo incondicional a esta manifestación, en contra del terrorismo y por la derrota de ETA, de igual modo que considero inadecuada la actual política antiterrorista, en cuanto al empeño declarado de mantener, por encima de todo, las vías de diálogo con los asesinos cercenadores de la libertad de los ciudadanos de bien, en vez de impulsar todos los resortes del poder legítimo para acabar con esta pesada lacra. Porque hay que recordar que hoy, igual que viene sucediendo desde hace muchos años y como por desgracia seguirá ocurriendo mañana, en el País Vasco no hay libertad para una parte muy importante de su población y se vive un auténtico estado de excepción, que en modo alguno está ocasionado por la Ley de Partidos, como propugnan al unísono PNV y ETA-Batasuna. El estado de excepción lo causan los pistoleros y los canallas que les apoyan, y se plasma a diario en multitud de hechos que no viene al caso enumerar. El mero hecho de no poder completar listas electorales como consecuencia de la extorsión y la amenaza terrorista justificaría la promulgación del estado de excepción por parte del gobierno de España, mucho más que su actual posición negociadora, que se percibe fácilmente como claudicación ante el terror.
Sí. Los españoles nos merecemos vivir en paz; no porque nos lo hayamos ganado, como dice RZ, sino por el mero hecho de que es un derecho fundamental. Y para poder vivir en paz son imprescindibles la libertad, la justicia y la aplicación y la defensa de la ley por parte de los poderes públicos y de los representantes de la ciudadanía. Todos, incluidos Juan José, Patxi, Xavier, el otro y el de la moto.
Por si fuera poco, monseñor Blázquez ha dado, una vez más, la campanada. El presidente de la Conferencia Episcopal (Española), nada menos, convoca una contramanifestación a la que, de momento, ya se han apuntado sus feligreses del PNV. Otra muestra de la catadura moral de estos sepulcros blanqueados que gobiernan la Iglesia en general y la vasca en particular.
Pero tranquilos: es a favor de la paz y lo hace de buena fe…
Matías Alonso
Posted: Febrero 2nd, 2007 under Uncategorized.
Comments: none

Write a comment