Sabato pomeriggio
Tarde de sábado otoñal. Una vez más, y van ocho en esta legislatura, las calles de Madrid se llenan de manifestantes convocados por la AVT, en protesta por la política antiterrorista de Mr. Z, con Z de usted ya sabe que. Los partidarios del diálogo con la serpiente armada, como José Blanco, claman por el “despropósito” de la manifestación y la tildan de “absurda e insensata”. A otros muchos, probablemente muchos más, lo que les ha parecido absurda e insensata ha sido la política de cesión protagonizada durante esta legislatura por el actual Gobierno del PSOE, que también se dice de España. Entretanto, las víctimas (no olvidemos que la AVT representa a una gran mayoría de las víctimas del terrorismo españolas) insisten en su exigencia de memoria, dignidad y justicia, y se manifiestan apoyados por cientos de miles de ciudadanos bajo el lema “Por un futuro en libertad. Juntos, derrotemos a ETA”. Y ese es el meollo de la cuestión: si queremos asegurarnos un futuro en libertad, tenemos que conseguir derrotar al terrorismo y hacer inviable la extorsión y el chantaje que sufre, día tras día, un importante reducto de resistentes demócratas.
Esta tarde de sábado ha visto, también en Madrid, la celebración de una manifestación prohibida por la Delegación del Gobierno, en la que algunos de los cerca de mil participantes han arrojado botellas y otros objetos contra la policía. La manifestación se etiquetaba como antifascista y se celebraba en protesta por la muerte de Carlos Javier Palomino, hace un par de semanas, a manos de un soldado fuera de servicio cuando se dirigía a otra manifestación del mismo corte. Vuelve a tomar vigencia la necesidad de controlar, con mayor eficacia, la actuación de los grupos violentos que, con cierta frecuencia, toman la calle, cualquiera que sea la etiqueta con la que pretendan presentarse.
Entretenida tarde de sábado en Madrid, que empezó al filo del mediodía con la inédita manifestación de militares, protestando por el arresto del presidente de la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME), el brigada del Ejército de Tierra Jorge Bravo, que está sancionado desde el pasado octubre por haber participado en una manifestación de guardias civiles celebrada también en Madrid el pasado 20 de enero.
Menos mal que la tarde se endereza y, al menos, no se celebrará en Barcelona la conferencia del ex líder del Ku Klux Klan, prevista para esta tarde. Por lo menos de momento. Puñetera falta que nos hace aquí otro mesías de la xenofobia y del racismo exacerbado. Lo triste del caso es que la suspensión, tal vez no definitiva, no se produce por una actuación gubernativa, más que deseable, sino por la presión de 500 manifestantes que se han concentrado a las puertas del lugar en que se pretendía celebrar el acto.
Otra tarde para la melancolía. Passerotto non andare via…
Matías Alonso
Posted: Noviembre 24th, 2007 under Política y ciudadanos.
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