El baluarte
No voy a disertar sobre arte militar, pero sí que hablaré de defensa, nada exenta de decencia. Tampoco profundizaré en el que parece ser el tema del día, la recusación aceptada por el Tribunal Constitucional en la persona del magistrado Pablo Pérez Tremps. Sólo dos ideas leves: la primera, que la supuesta mayoría que se produce en favor de un hipotético triunfo del recurso de inconstitucionalidad del Estatut catalán no debe darse por sentada, y mal vamos si es así; la segunda, que en modo alguno se trata de la victoria de nadie, sino más bien de una derrota (aunque leve) del sistema, al que se ha forzado al obligar a los magistrados a pronunciarse ante un hecho que debería haberse zanjado con la simple inhibición de Pérez Tremps.
No es, pues, el Tribunal Constitucional el baluarte al que me refiero. El verdadero baluarte en la defensa de nuestra sociedad democrática está, hoy por hoy, en los colectivos de víctimas del terrorismo. No debería ser así, pero lamentablemente lo es cada vez más. Mientras los partidos políticos se limitan a exacerbar la confrontación política, son los colectivos de víctimas los que deben movilizarse para la defensa a ultranza del ordenamiento constitucional, atacado sin desmayo por el terrorismo etarra y acosado también por nacionalismos oportunistas, que dicen ser democráticos. Tal vez les parezca serlo en su funcionamiento como partidos, pero lo son en escasa medida en su aceptación a las reglas de juego.
No es necesario recordar el ejemplo del Foro de Ermua y de cuantas organizaciones de víctimas secundaron su convocatoria el pasado sábado en Madrid y en otras muchas ciudades españolas. Y no voy a hacerlo. Sólo voy a referirme a una triste efeméride que hoy se recuerda: el asesinato a manos de ETA (el carnicero jactancioso Txapote lo pagará entre rejas) de Fernando Múgica Herzog, el 6 de febrero de 1996 (hace ya once largos años). El pasado domingo, día 4 de febrero, Mapi de las Heras, su viuda, acompañada de sus tres hijos, Rubén, Fernando y José María, y también de su cuñado, el actual Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, asistió a un acto de homenaje a su marido en el cementerio de Polloe, en San Sebastián. José María Mújica afirmó lo incontestable: en la lucha contra el terrorismo de ETA “estamos peor que hace un año”; reivindicó además el viejo lema “Socialismo es libertad” con el que el PSOE concurrió a las primeras elecciones democráticas en plena transición, hace ya 30 años.
El 22 de junio de 2006, durante el acto de entrega del Premio a la Tolerancia a otra gran luchadora (ella se llama resistente) como es Rosa Díez, tuve el placer y el honor de charlar unos minutos con Mapi de las Heras. Recuerdo con emoción su profundo dolor y sus no menos profundas convicciones democráticas. Todavía me conmueve el dolor de madre, expresado con desasosiego, al pensar que su hijo tendría que enfrentarse al asesino en la vista oral que estaba ya próxima en la Audiencia Nacional. Mapi es, ahora, una exiliada más, alejada en cuerpo de su País Vasco, asolado por el terrorismo y tergiversado en su esencia por el nacionalismo dominante.
Pero sigue siendo una mujer fuerte y honesta en sus convicciones, y lo tiene claro, como cada vez lo tienen más claro muchos ciudadanos españoles: “Zapatero desune todo lo que haya por donde pisa”.
Ellas, las víctimas, son el verdadero baluarte. Y nuestra aportación, la de todos, tiene que ser clara: MEMORIA, DIGNIDAD y JUSTICIA.
Matías Alonso
Posted: Febrero 6th, 2007 under Uncategorized.
Comments: 1
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Comment from Félix de la Fuente
Time: 07 Febrero 2007, 1:52 pm
Hola, Matías, me parecen muy interesantes tus reflexiones. Conectando con lo que dices, a mí me preocupa que en general en España estemos llegando a un nivel mínimo de democracia y esto es muy peligroso. Al chantaje de ETA se une el chantaje de los nacionalismos, que es todavía peor porque se envuelve en el manto de la democracia.
De la separación de poderes no hablemos. Si Montesquieu levantara levantara la cabeza, los echaría a todos estos políticos aprendices de brujo que tenemos en España. ¿Qué respeto nos pueden producir unos políticos que no respetan a los tribunales de justicia y, además, los insultan. ¿Qué respeto merecen unos jueces que se se someten a los políticos que los han nombrado. Si hay periodistas de pesebre, también hay jueces de pesebre.
Los dos partidos principales han hecho del Tribunal Constitucional un Tribunal político. Me parece que a este paso habrá que recusar a todos los miembros de este tribunal, porque ya se sabe de antemano que se van a pronunciar en el sentido que quiera el amo. Mejor sería no hacer esta pantomima.
Y ahora me preocupa también nuetro partido. Está bajando nuestro nivel de democracia interna (como ejemplo, véase el protocolo que nos ha presentado el Comité Ejecutivo sobre las elecciones municipales. Es algo vergonzoso y, además, un insulto a la inteligencia. ¿Se pensaba alguien que no nos íbamos a dar cuenta de la maiobra?)
Tenemos también una especie de tribunal o tribunal de paz: la comisión de garantías. Espero que todos los miembros mantengan la suficiente serenidad para decidir con objetividad sin constituirse en portavoces de la ejecutiva ni de ninguna corriente del partido, aunque personalmente puedan sentirse más afines a una que a otra. (Temino pues me tengo que ir).
Saludos
Félix

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