Ataques impunes a la libertad (de todos)
Este martes, como otros muchos, ha sido un día largo. Pero antes de iniciar el (probablemente) merecido descanso nocturno, no puedo dejar de lamentar la no condena, reiterada no condena, de uno más de los reiterados ataques a la libertad de todos, como ha sido el sufrido por María San Gil, diputada del PP en el Parlamento Vasco y resistente en Euskadi, a manos, pies y bocas de un grupúsculo de desalmados en la órbita del separatismo radical que se extiende por las tierras de España. No deja de ser curioso que el ataque de estas bestias pardas, en la línea del Partido Nacionalsocialista alemán de las décadas cuarta y quinta del pasado siglo, por reiterativo se asuma como normal. Un repaso a las páginas web de los distintos partidos políticos ofrece un resultado inequívoco: sólo el PP y Ciutadans condenan expresamente el ataque sufrido hoy en la Universidad de Santiago por la parlamentaria vasca.
No ha sido el único ataque perpetrado en Galicia durante los últimos días por esta banda de descerebrados cobardes. Este fin de semana han sido agredidos varios miembros de la asociación Galicia Bilingüe, en A Coruña y Vigo. Ninguno de los dos casos ha sido condenado por el bipartito ad hoc que gobierna en la comunidad autónoma gallega. Puede ser comprensible en el caso del BNG, puesto que tampoco ha condenado el holocausto padecido por el pueblo hebreo durante las antedichas décadas del siglo XX. Caso único, por cierto, en el panorama político europeo: ningún otro partido político ha osado tamaña felonía y se ha ido de rositas, como en el caso del BNG. Pero, ¿qué me dicen del PSdeG-PSOE?
Como en todos los casos en los que la defensa de la libertad (de todos) pasa por la posibilidad de perder cuotas de poder, la izquierda de salón que representa el actual PSOE mira para otro lado. Si hace falta, en un mitin, rodeado de miles de correligionarios en estado catatónico, se dice aquello de que quienes “usan la violencia, la amparan, la apoyan o, por cobardía, se humillan ante quien tiene una pistola, no pueden estar en el juego democrático”, porque “en democracia sólo cabe la palabra, las ideas y el respeto a las reglas”. Hoy martes, en el parlamento gallego, el PSdeG-PSOE ha evitado pronunciar condena alguna a este tipo de agresiones, que siguen in crescendo. Cualquier otro día, tras la reiteración de hechos como estos, su líder carizmático se jactará, como ya hiciera en 2006 durante la campaña a las elecciones autonómicas catalanas, de que no tiene problemas cuando va de visita. Y, como diría el castizo, el que venga detrás, ¡que arree!
Mientras tanto, en la España más segura de la historia, según nos cuenta Pérez Rubalcaba, los ataques a la libertad (de todos) siguen impunes.
Matías Alonso
Posted: Febrero 13th, 2008 under Política y ciudadanos.
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