¡Cómo me crece la nariz!
Parece que fue ayer: “¡Merecemos un gobierno que no nos mienta!”. Y estamos a punto de volver a empezar. Estos últimos días se ha podido leer en prensa, e incluso escuchar de su propia voz, al presidente del Gobierno reconocer que no siempre ha utilizado la verdad estricta en sus comunicaciones a la ciudadanía, ya sea de manera informal o solemne. La cosa, parece ser, empezó hace años. Y ha tenido hitos inolvidables, como aquella declaración en (el pasillo d) el Congreso de los Diputados, en la que ZP anunciaba el inicio de su “proceso de paz”. Y Rodríguez Zapatero retó a Pedro J: “¿Puede usted poner encima de la mesa alguna sentencia que diga que algún ciudadano ha visto vulnerado su derecho a educar a sus hijos conforme a los criterios de la Constitución?”.
El guante lo ha recogido Ciutadans - Partido de la Ciudadanía, en la persona de su presidente Albert Rivera. Ayer, a primera hora de la tarde, los tres parlamentarios autonómicos catalanes de ese partido, José Domingo, Antonio Robles y el propio Albert Rivera, acompañados por varios de los integrantes de la recién elegida lista de candidatos al Congreso de los Diputados por la circunscripción de Barcelona (Esperanza García, Carlos Carrizosa, Silvia Lovosevic, Montse Rojas, Félix de la Fuente…) y con el apoyo presencial de algunos militantes y simpatizantes, presentaron ante la Delegación del Gobierno en Cataluña (visitas concertadas) un escrito dirigido al Presidente del Gobierno de España, don José Luis Rodríguez Zapatero, en el que se rebaten sus afirmaciones sobre el derecho a la educación en la lengua materna en esta comunidad autónoma que algunos quieren convertir en nación. El escrito ha sido acompañado por varios documentos, como el Programa electoral de C’s a las autonómicas de 2006, la Iniciativa Legislativa Popular defendida por el presidente de Convivencia Cívica Catalana, Francisco Caja, ante el Parlament de Catalunya el pasado 19 de diciembre, y tres resoluciones judiciales (un auto y dos sentencias) del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, con las que se demuestra que la afirmación de ZP dista mucho de la realidad, que, ¿quién podría negarlo?, es la verdaZ de los hechos.
Claro está que la percepción de Rodríguez Zapatero sobre lo que sucede en Cataluña es sesgada y, seguramente, interesada. El lunes, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros extraordinario con el que se dió fin a la legislatura, al decretarse la disolución de las Cortes, ZP ofreció su visión sobre la realidad catalana. A su entender, con la aprobación del Estatut de 2006, se ha dado respuesta a la voluntad de la Generalitat (de Catalunya) y al deseo de las fuerzas políticas (catalanas y la suya propia a nivel del Estado). Como es lógico, máxime teniendo en cuenta su probervial empatía, declinó referirse en su respuesta a los deseos y, lo que no es menos importante, los intereses de la ciudadanía (la catalana y, porqué no, también el resto de la española). Este interés se vio reflejado en el resultado del referéndum, y no voy a cansar al lector con los porcentajes irrisorios de seguidismo de la ciudadanía a la oligarquía política catalana conformada por el PUC (Partit Unificat de Catalunya) reinante.
A mí, de momento, la nariz no me crece. Pero, como creo que les sucede a muchos otros ciudadanos españoles, ¡empieza a picarme!
Matías Alonso
Posted: Enero 16th, 2008 under Política y ciudadanos.
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